HAS ENCONTRADO LA TUYA
LA CULPA FUE DEL CRISTAL
Tú habías calculado perfectamente el rebote. El cristal, claramente, tenía otros planes.
La bola era buena. Tú estabas bien colocad@. El golpe lo tenías clarísimo.
Pero ese cristal ha hecho algo raro.
No tienes pruebas, pero tampoco dudas.
LA CULPA FUE DEL CRISTAL va dedicada a quienes tienen una explicación para cada punto perdido.
Que si rebota demasiado, que si sale muerta, que si con este reflejo no se ve…
Tu pareja ya se sabe el repertorio, pero asiente. En el próximo punto le tocará culpar a la pala.
Y luego llega la caña de después, repasas el partido y resulta que ese revés tampoco entró por culpa del otro cristal: el de la cerveza de antes.
Vamos, que entre el de la pista y el de la barra, tú eras claramente la víctima.
Tu toalla no va a discutir tu versión. Tú cuéntale lo del rebote mientras te secas, que ella ha venido a recoger sudor, no a desmontarte la coartada.
El fallo, para el cristal. El sudor, para mí.
Pero ese cristal ha hecho algo raro.
No tienes pruebas, pero tampoco dudas.
LA CULPA FUE DEL CRISTAL va dedicada a quienes tienen una explicación para cada punto perdido.
Que si rebota demasiado, que si sale muerta, que si con este reflejo no se ve…
Tu pareja ya se sabe el repertorio, pero asiente. En el próximo punto le tocará culpar a la pala.
Y luego llega la caña de después, repasas el partido y resulta que ese revés tampoco entró por culpa del otro cristal: el de la cerveza de antes.
Vamos, que entre el de la pista y el de la barra, tú eras claramente la víctima.
Tu toalla no va a discutir tu versión. Tú cuéntale lo del rebote mientras te secas, que ella ha venido a recoger sudor, no a desmontarte la coartada.
El fallo, para el cristal. El sudor, para mí.
ELIGE CÓMO LLEVARLA
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