HAS ENCONTRADO LA TUYA
YA NO SUDO, BRILLO
Porque después de cierto punto ya no sabes si estás entrenando o directamente iluminando la sala.
Llevas media hora entrenando, tienes la camiseta empapada y la cara como si acabaras de salir de una sauna.
Pero tú no estás sudando, cariño. Estás brillando.
Esta frase tiene su doble sentido: el brillo que te has ganado a base de esfuerzo y el que llevas de serie. Porque una cosa es acabar despeinad@ después de entrenar y otra muy distinta es perder el glamour. Eso jamás.
Y si alguien te dice «madre mía, cómo sudas», tú te secas con tu toalla y le corriges: «Perdona, yo brillo».
Tú pon el brillo. La toalla se encarga del sudor.
Pero tú no estás sudando, cariño. Estás brillando.
Esta frase tiene su doble sentido: el brillo que te has ganado a base de esfuerzo y el que llevas de serie. Porque una cosa es acabar despeinad@ después de entrenar y otra muy distinta es perder el glamour. Eso jamás.
Y si alguien te dice «madre mía, cómo sudas», tú te secas con tu toalla y le corriges: «Perdona, yo brillo».
Tú pon el brillo. La toalla se encarga del sudor.
ELIGE CÓMO LLEVARLA
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